Imagen: El Gas Noticias
La producción nacional de petróleo sigue cayendo, lo que ha elevado la necesidad de importar combustibles en el país. En ese escenario, el diésel importado ya representa alrededor del 55% del consumo nacional, mientras que el GLP del exterior alcanza el 46%, una cifra muy superior a la registrada el año pasado.
Capacidad de almacenamiento insuficiente y concentrada
Otro de los puntos críticos es la infraestructura de almacenamiento. Según el reporte, la demanda local de GLP y diésel ya supera la capacidad instalada, y cerca del 90% del almacenamiento de GLP del Perú está concentrado en Lima y Callao, lo que deja expuestas a otras regiones ante interrupciones logísticas o fenómenos naturales.
El Niño agrava el riesgo de desabastecimiento
La inminente presencia de un fenómeno El Niño de magnitud fuerte, prevista entre junio y septiembre, podría complicar aún más el transporte de combustibles hacia el interior del país. La combinación de lluvias, bloqueos de carreteras y dependencia de rutas terrestres, marítimas y fluviales incrementa el riesgo de menor abastecimiento e incluso desabastecimiento en varias zonas.
Llamado a más inversión y reservas estratégicas
Ante este panorama, la conclusión central es que el próximo gobierno deberá enfocarse en asegurar reservas estratégicas de combustibles y fortalecer la infraestructura de almacenamiento. Además, se plantea dar mayor impulso a la exploración de petróleo y gas para reducir la dependencia de importaciones y mejorar la seguridad energética del país.
Fuente: El Gas Noticias
