Imagen: The Manchester Mirror
En 2024 informamos que las Escuelas Comunitarias de Manchester (MCS, por sus siglas en inglés) habían recibido una subvención estatal de US$ 841.939 del programa Clean Bus Energy del estado de Michigan, que iba a destinarse a la compra de tres nuevos autobuses eléctricos y la instalación de tres estaciones de carga de la empresa Lion Electric, con sede en Quebec, para reemplazar tres antiguos autobuses diésel. Incluso, miembros de la comunidad tuvieron la oportunidad de recorrer los autobuses eléctricos durante un partido de fútbol americano. Un año y medio después, los autobuses eléctricos quedaron descartados y los autobuses a propano pasaron a ser la nueva opción.
Shannon Cajic, directora financiera de MCS, explicó:
“Originalmente se nos otorgó la subvención sobre la base de una propuesta de autobuses eléctricos. (…) Sin embargo, Lion Electric entró en un proceso de quiebra, lo que generó una incertidumbre significativa en torno a los plazos de entrega, la disponibilidad de repuestos, la cobertura de garantías y el soporte de servicio a largo plazo. Dado esos riesgos, continuar con el plan original del proveedor no era una opción responsable ni viable para el distrito. Además, nuestra flota de transporte está envejeciendo y los costos de mantenimiento siguen aumentando. La transición a propano nos permite avanzar con una solución disponible en plazos confiables, con soporte local y alineada con nuestras necesidades operativas y nuestras responsabilidades de gestión financiera.”
De hecho, el distrito evitó un problema mayor, ya que Lion Electric se reorganizó en mayo pasado como una nueva empresa regional que solo honra las garantías de los autobuses eléctricos en Quebec, dejando a muchos distritos escolares de Estados Unidos —que habían adquirido autobuses a esa empresa— buscando técnicos para su mantenimiento y afrontando reparaciones con recursos propios. Actualmente, el distrito trabaja con Roush Clean Tech, una empresa ubicada más cerca, en Livonia, Michigan.
Desde el punto de vista ambiental, los autobuses a propano aún generan emisiones por el tubo de escape, a diferencia de los autobuses eléctricos. Sin embargo, en comparación con los autobuses diésel, sus emisiones son mucho menores, y los autobuses Blue Bird Vision Propane presentan emisiones cercanas a cero. La huella de carbono de los autobuses a propano frente a los eléctricos es un tema más complejo, ya que algunos estudios muestran que, aunque los autobuses eléctricos tienen una menor huella de carbono en teoría, en la práctica presentan niveles similares.
Un aspecto en el que los autobuses a propano superan claramente a los eléctricos es el costo. Cajic explicó que el plan original con autobuses eléctricos estaba estimado en US$ 1.052.432,52 para tres autobuses y tres estaciones de carga, mientras que el plan revisado asciende a US$ 637.384,00 para cuatro autobuses a propano, a un costo de US$ 159.346 cada uno, aunque el distrito podría optar por adquirir cinco unidades.
Al igual que con los autobuses eléctricos, el distrito deberá construir nueva infraestructura para el abastecimiento de propano, pero esta es significativamente menos compleja y menos costosa que la infraestructura de carga eléctrica. Cajic señaló:
“La buena noticia es que ya teníamos previsto incorporar esta infraestructura dentro de las mejoras financiadas por bonos del departamento de transporte. Mientras tanto, hasta que eso ocurra, podemos asociarnos con la empresa local Corrigan Oil para el abastecimiento de combustible.”
Cajic explicó que el distrito prevé ahorros operativos con los nuevos autobuses, aunque el monto exacto dependerá del kilometraje de las rutas y de los precios del combustible. Indicó:
“El reemplazo de autobuses envejecidos debería reducir las averías, los tiempos fuera de servicio y la frecuencia de reparaciones costosas. Además, los motores y sistemas de emisiones a propano suelen ser menos complejos que los diésel, lo que puede simplificar el mantenimiento y mejorar la confiabilidad. Con los costos de mantenimiento en aumento a medida que la flota envejece, el paso a autobuses a propano más nuevos busca ofrecer una estructura de costos más predecible y sostenible a futuro.”
Existe un plazo límite que vence el 30 de septiembre de 2026. Si el distrito no utiliza los fondos conforme a los requisitos de la subvención antes de esa fecha, deberá devolver cualquier monto no utilizado. Cajic indicó que espera que la junta escolar tome una decisión en la reunión de este mes y que, posteriormente, avanzarán con rapidez presentando el plan revisado de autobuses a propano y completando la documentación requerida para mantenerse en regla y dentro del cronograma.
Independientemente del debate entre propano versus eléctrico o propano versus diésel, Cajic señaló que el reemplazo de los autobuses antiguos traerá beneficios más allá de lo ambiental y lo financiero. Afirmó:
“La incorporación de autobuses más nuevos mejora la confiabilidad diaria, reduce averías e interrupciones del servicio y ayuda a garantizar que los estudiantes cuenten con un transporte seguro y constante. Los vehículos más nuevos también suelen ofrecer un viaje más cómodo, mejores características de seguridad y menos demoras relacionadas con el mantenimiento.”
Se espera que la junta escolar tome una decisión en su próxima reunión programada para el martes 20 de enero, a las 18:00, en el centro de medios de la Escuela Secundaria Manchester Jr/Sr.
Fuente: The Manchester Mirror
