Fuente: Metropolitano
Las redes domiciliarias de GLP tienen presencia en 34 municipios de Santander y buscan ampliar el acceso a una alternativa energética para hogares urbanos y rurales.
Una alternativa al uso de leña y otros combustibles contaminantes ya tiene presencia en 34 municipios de Santander, donde las redes domiciliarias de Gas Licuado de Petróleo (GLP) permiten llevar el servicio a hogares de diferentes zonas del departamento.
La expansión hace parte de un modelo que busca atender, especialmente, territorios rurales y poblaciones dispersas donde las condiciones geográficas pueden dificultar la instalación de otras infraestructuras energéticas.
El GLP distribuido mediante redes permite almacenar el combustible en puntos locales y llevarlo directamente hasta las viviendas. Esta modalidad busca ofrecer un suministro continuo y reducir la dependencia de combustibles como la leña, el carbón y la biomasa.
El tema cobra relevancia frente al panorama nacional. De acuerdo con cifras de la Unidad de Planeación Minero-Energética (UPME), cerca de 1,7 millones de hogares colombianos todavía utilizan combustibles considerados ineficientes y altamente contaminantes para cocinar. El 95 % de ellos se encuentra en áreas rurales.
En Santander, la cobertura alcanzada en 34 municipios convierte al departamento en uno de los territorios donde las redes de GLP vienen ganando espacio como alternativa para acercar el servicio de gas a comunidades urbanas y rurales.
La infraestructura es desarrollada por empresas del Grupo GasPaís a través de sus filiales Rednova y Surgas. Según información de la compañía, su operación nacional supera los 100.000 usuarios activos, distribuidos en 124 municipios y centros poblados de 15 departamentos.
El crecimiento de este sistema también se refleja en las cifras nacionales. Entre 2015 y 2025, los usuarios conectados a redes de GLP pasaron de unos 59.000 a más de 372.000, un incremento superior a 300.000 usuarios durante esa década.
Una parte importante de esta expansión se concentra en hogares de menores ingresos: el 95 % de los usuarios de estas redes pertenece a los estratos 1 y 2, según los datos entregados por el sector.
En Santander, la apuesta también se relaciona con la posibilidad de llevar infraestructura energética a sectores donde la dispersión de las viviendas y las características del territorio representan obstáculos para ampliar la cobertura de los servicios convencionales.
La expansión se ha apoyado, además, en alianzas entre empresas y entidades públicas. De acuerdo con Grupo GasPaís, la compañía ha participado en más de 30 convenios con alcaldías, gobernaciones, Ecopetrol y sus filiales para financiar o desarrollar proyectos de este tipo.
El objetivo, en el caso de Santander, es que la ampliación de las redes permita que más familias tengan acceso a una fuente de energía para cocinar con suministro permanente y reduzcan su dependencia de combustibles utilizados tradicionalmente en zonas rurales.
Fuente: Metropolitano
