Fuente: Panamericana
José Padilla, experto en hidrocarburos, explicó que la escasez de GLP en Bolivia se debe principalmente a la baja producción de hidrocarburos, donde solo el cinco por ciento corresponde a este combustible. El especialista comentó que la reducción en la producción afecta directamente la oferta de GLP, generando problemas severos de abastecimiento y largas filas en las estaciones de servicio.
El experto detalló que otra causa importante es el contrabando que sufre el país desde hace años. Señaló que la garrafa es más cara en países vecinos como Perú y Brasil, lo que fomenta la salida ilegal de este producto, afectando los mercados doméstico, vehicular y energético.
Respecto a las reservas actuales, Padilla manifestó, de manera extraoficial, que el país dispondría de suministros para alrededor de un mes, aunque de forma irregular debido a la caída de producción. Esta situación, indicó, pone en riesgo el abastecimiento futuro y no permite hablar de una normalización real.
Sobre las medidas tomadas para impedir especulación y acopio ilegal durante bloqueos en ciudades, el experto señaló que estas acciones perjudican al consumidor final y criticó la falta de fiscalización en las fronteras, que ha permitido la continuidad del contrabando.
Padilla destacó la necesidad urgente de aprobar leyes que brinden seguridad jurídica y promuevan la exploración de hidrocarburos, advirtiendo que la ausencia de estas normativas podría profundizar la crisis energética y económica en Bolivia.
Además, mencionó que el aumento del 70 por ciento en el costo del GLP para vehículos agrava aún más la problemática. Finalmente, advirtió que Bolivia debe prepararse para enfrentar un escenario de crisis energética mundial con impactos directos en el país.
Fuente: Panamericana
