La demanda nacional de GLP asciende actualmente a 71,000 barriles por día (MBPD), mientras que la producción local se mantiene estancada en 42,000 MBPD, generando una brecha estructural que obliga a incrementar importaciones y expone al país a la volatilidad internacional. Frente a este escenario, el presidente de la Sociedad Peruana de Gas Licuado, Jovan Pastor, planteó la implementación de descuentos de hasta 40% como parte de una estrategia para mitigar el impacto en los consumidores y preservar la estabilidad del mercado.

El directivo advirtió que el contexto global del gas —marcado por tensiones geopolíticas y fluctuaciones de precios—, sumado a la limitada capacidad productiva interna, configura un entorno de riesgo para el abastecimiento y la accesibilidad del GLP en el país.

Brecha de 29 mil barriles diarios y alta dependencia externa

Con una diferencia cercana a 29,000 barriles diarios entre demanda y producción, el Perú depende significativamente de importaciones para cubrir su consumo interno. Esta situación incrementa la exposición a variaciones internacionales y a mayores costos logísticos.

Además, el GLP cumple un rol estratégico tanto en el ámbito doméstico como en el transporte. En el parque automotor nacional existen aproximadamente 700,000 vehículos que operan con GLP, lo que representa alrededor del 20% del mercado vehicular. Cualquier distorsión en el suministro o en los precios impacta directamente en la economía de miles de transportistas y usuarios.

8 millones de hogares dependen del GLP

El componente social del mercado es aún más relevante. Entre 7 y 8 millones de hogares —equivalentes al 77% u 80% de la población— utilizan balones de GLP para cocinar, consolidándolo como el principal combustible doméstico del país.

Sin embargo, más de 3.6 millones de hogares aún no acceden a este recurso y permanecen en situación de pobreza energética, dependiendo de combustibles más contaminantes o menos eficientes.

Ante esta realidad, la SPGL sostiene que cualquier presión adicional sobre precios tendría un efecto directo en la economía familiar, especialmente en los segmentos de menores ingresos.

Descuentos de hasta 40% como medida de contención

Como parte de las propuestas sectoriales, Pastor señaló que el gremio impulsa mecanismos que permitan aplicar descuentos de hasta 40%, con el objetivo de amortiguar el impacto de la coyuntura internacional y facilitar el acceso a la energía.

La iniciativa se enmarca en una estrategia más amplia que incluye promover mayores inversiones en producción nacional, fortalecer la infraestructura logística y optimizar la cadena de suministro, con el fin de reducir vulnerabilidades estructurales.

El planteamiento central es claro: anticiparse a la volatilidad global, cerrar la brecha entre oferta y demanda y garantizar que el GLP continúe siendo un energético accesible para millones de hogares y para un segmento relevante del transporte nacional.

Fuente: El Gas Noticias