La seguridad es el principal factor considerado por los brasileños a la hora de comprar un cilindro de gas, por delante incluso del precio. Así lo revela una investigación inédita realizada por el Instituto Locomotiva para Sindigás, que entrevistó a 1.510 brasileños mayores de 18 años que utilizan gas en cilindros o por red. Para el 94% de los entrevistados, la seguridad es muy importante a la hora de elegir un cilindro. La garantía de recibir la cantidad correcta de gas aparece a continuación, con un 92%, mientras que la calidad del gas es considerada muy importante por el 91%.

Sin embargo, la percepción sobre el GLP no se limita a los atributos del cilindro ni a su uso dentro del hogar. La investigación muestra que el producto también es reconocido por su papel en la vida cotidiana de las familias, en la actividad económica y en el funcionamiento del país. Para el 88% de los brasileños, el gas de cocina ayuda a que Brasil funcione todos los días, y el 86% considera que el producto es muy importante para el funcionamiento de la economía brasileña. Otro 90% coincide en que el GLP está presente en los hogares, el comercio, el campo, la industria y los servicios.

Este papel más amplio también se refleja cuando se pregunta a los entrevistados sobre los diferentes usos del GLP. En promedio, los brasileños afirman conocer ocho aplicaciones del producto. La cadena de producción de alimentos es el sector con mayor reconocimiento: el 96% conoce al menos un uso del GLP en este segmento. En la industria, el porcentaje es del 92%; en el agronegocio, del 66%; y en la salud, del 68%.

Para Renato Meirelles, presidente del Instituto Locomotiva, los resultados muestran que el GLP ocupa un espacio más amplio en la percepción de los brasileños. “El gas de cocina está presente en diferentes dimensiones de la vida de los brasileños. Se lo percibe como importante para la rutina de las familias, para la alimentación y también para actividades económicas que van mucho más allá del ámbito doméstico. Esta percepción ayuda a entender por qué atributos como la seguridad, la calidad y la confiabilidad adquieren tanto peso cuando el consumidor piensa en el producto”.

La seguridad es prioridad en la compra del cilindro

La preocupación por la seguridad también se refleja en la forma en que los brasileños evalúan la calidad y la procedencia del producto que llega a sus hogares. Para el 92% de los entrevistados, es muy importante contar con la garantía de que el cilindro contiene la cantidad correcta de gas. Otro 91% considera muy importante la calidad del gas. La marca también tiene peso: para el 65%, es muy importante que garantice la calidad del gas comercializado.

Esta percepción se extiende a la forma en que se llena el cilindro: el 93% de los brasileños considera que el producto debe ser llenado en instalaciones industriales autorizadas por empresas distribuidoras reguladas, que cuenten con equipos de brigada contra incendios y emergencias capacitados para contener fugas, en lugar de ser llenado en zonas urbanas o comunidades por empresas que no disponen de estas estructuras.

La confianza en la marca también aparece cuando se trata del acceso al GLP: el 89% prefiere que las políticas destinadas a las familias de bajos ingresos apoyen la compra de cilindros comercializados por empresas con marcas reconocidas y grabadas en el recipiente, frente al 11% que opta por la alternativa sin marcas reconocidas.

Para el consumidor, por lo tanto, la seguridad no está desvinculada del origen ni de las condiciones en que el producto se coloca en el mercado. La preferencia por cilindros de empresas identificadas y por estructuras adecuadas de llenado demuestra que el acceso y la seguridad son percibidos como dimensiones que deben avanzar juntas.

El GLP está presente en la vida cotidiana de las familias y en la economía

Para los brasileños, la importancia del GLP comienza dentro del hogar, pero no termina en la cocina. El 85% considera que el gas de cocina es una necesidad básica de las familias, mientras que el 90% asocia el acceso al producto con una mejora en la calidad de vida. Su importancia también se refleja en la vida cotidiana: si faltara gas durante una semana, el 96% afirma que la preparación de las comidas se vería perjudicada, el 94% señala un impacto en el bienestar de la familia y el 90%, en el funcionamiento general del hogar.

Esta presencia cotidiana se conecta con una percepción más amplia sobre el papel del GLP en el país. Para el 88% de los brasileños, el producto ayuda a que Brasil funcione todos los días. Otro 90% reconoce su presencia en los hogares, el comercio, el campo, la industria y los servicios.

El impacto también se percibe en la actividad económica. El 87% considera que el GLP contribuye al crecimiento económico brasileño, y el mismo porcentaje afirma que muchos empleos dependen directa o indirectamente del producto. Para el 86%, los pequeños negocios dependen del GLP para sobrevivir, mientras que el 88% afirma que muchos servicios esenciales se verían afectados sin este combustible.

La percepción alcanza también una dimensión estratégica: el 84% considera que el GLP es estratégico para la seguridad energética de Brasil.

El apoyo a las políticas de acceso atraviesa los distintos niveles de ingreso

El papel del GLP también se refleja en la percepción de los brasileños sobre la alimentación y la seguridad. Para el 90% de los entrevistados, el gas de cocina ayuda a millones de personas a tener una alimentación adecuada, mientras que el 88% considera que el producto forma parte de la seguridad alimentaria del país.

Esta relación se vuelve aún más evidente cuando el acceso al producto se vincula con las alternativas utilizadas por las familias que no pueden comprar un cilindro. Para el 85% de los brasileños, estas familias pueden terminar recurriendo a fuentes menos seguras. Otro 86% considera que ninguna familia debería tener que cocinar con leña, carbón o materiales improvisados por falta de acceso al GLP.

Es en este contexto donde aparece el apoyo a las políticas públicas. El 93% de los brasileños está a favor de una política para ayudar a las familias de bajos ingresos a comprar cilindros de gas. El apoyo alcanza el 91% entre las clases A y B y el 95% entre las clases C, D y E.

Sin embargo, la preferencia no se limita únicamente al acceso al producto. El 89% defiende que las políticas destinadas a las familias de bajos ingresos apoyen la compra de cilindros llenados y comercializados por empresas con marcas reconocidas y grabadas en el recipiente, en lugar de productos sin dichas marcas.

Para Sergio Bandeira de Mello, presidente de Sindigás, el apoyo al acceso al GLP viene acompañado de una expectativa clara respecto de la seguridad y la confiabilidad del producto. “Es importante analizar estos resultados en conjunto. El brasileño quiere tener acceso al gas, pero también valora la seguridad, la calidad, la cantidad correcta y la procedencia de lo que compra. Cuando el 89% defiende que las políticas de acceso prioricen cilindros de empresas con marcas reconocidas y grabadas en el recipiente, queda claro que ampliar el acceso y preservar la seguridad deben avanzar juntos”.

Sobre la investigación

Realizada por el Instituto Locomotiva para Sindigás, la investigación entrevistó a 1.510 brasileños mayores de 18 años que utilizan gas de cocina, ya sea en cilindros o por red. El trabajo de campo se realizó entre el 23 y el 27 de julio de 2026, mediante entrevistas digitales autoadministradas en todas las regiones del país.

La muestra fue controlada por género, grupo etario, ingreso familiar y región, utilizando como parámetro la PNADC-IBGE. El margen de error es de 2,5 puntos porcentuales, hacia arriba o hacia abajo, con un nivel de confianza del 95%.

Fuente: AL1 Notícias