Fuente: Valora Analitik
Boyacá, el Eje Cafetero, Cundinamarca, Valle del Cauca y el suroccidente de Colombia son las zonas en donde el gas licuado de petróleo (GLP) ha registrado mayores crecimientos en su consumo, según lo manifestó la presidenta de la Asociación Gremial Colombiana de Comercialización de Gas (Agremgas), Sara Vélez. Esta situación se presenta porque este energético se convirtió en una alternativa para los usuarios en un mercado que cada vez requiere una mayor importación de gas.
Colombia perdió su capacidad de producir el gas suficiente para abastecer la totalidad del mercado desde diciembre de 2024. Actualmente, el país importa cerca de un tercio de lo que necesita para atender su demanda. Vélez agregó que entre más lejana sea la fuente de suministro, más costoso resulta la tarifa del servicio público. Dado que las importaciones llegan por el Caribe, las zonas geográficas mencionadas son las más expuestas a esos mayores costos tarifarios, y por lo tanto, ven una mayor oportunidad en el GLP.
Incluso mencionó que, aunque el GLP no es más económico que el gas natural en condiciones normales, las compras que Colombia está realizando en el exterior hicieron que el gas licuado de petróleo se convirtiera en una opción real, y en muchos casos, más económica para los usuarios que el mismo gas.
En conversación con Óscar Rincón, director de la Asociación Colombiana de Ingenieros de Petróleos (Acipet), adicionó que el GLP presenta buenos indicadores de demanda. Además señaló que para abril de 2026 este energético superó en 17 % el consumo frente a las previsiones más altas que tenía la Unidad de Planeación Minero-Energética (UPME), crecimiento que está siendo jalonado principalmente por pequeños industriales y el sector comercial.
Vélez añadió que el mercado colombiano tiene poca representatividad frente a otros países de la región. México es el más grande de América Latina, ya que consume en un mes lo que Colombia demanda en un año. Además de EE. UU., existen otros países que están desarrollando su producción para convertirse en proveedores de GLP.
“Argentina le está haciendo una apuesta interesante a Vaca Muerta. Están haciendo algunas exportaciones menores, pero la apuesta que tienen es unas proyecciones de producción de hidrocarburos, en general, que pueden ser interesantes para el mercado interno, incluyendo el GLP”, agregó Vélez.
Según explicó, esto representa una ventaja, puesto que traer GLP desde Argentina sería mucho más eficiente para los usuarios del suroccidente colombiano que importarlo a través del Canal de Panamá. El segundo mercado con gran potencial es Venezuela, según lo manifestó Vélez. A pesar de los retos que enfrenta ese país, sus grandes reservas y riqueza energética representan una oportunidad importante para el GLP.
La dirigente gremial manifestó que, en medio del fenómeno de El Niño que atraviesa Colombia, el energético se ha convertido en una alternativa seria para atender la demanda, no solo del sector residencial, sino también de pequeñas industrias y comercios. Incluso señaló que también podría ampliar su participación en el sector transporte.
Entre los principales retos, destacó que el sector sigue siendo vulnerable por el no pago de subsidios. Esta ayuda gubernamental cubre 40 % del consumo para el estrato 2 y 50 % para el estrato 1. Manifestó que el Gobierno se puso al día con parte de las deudas, pero que es recurrente que existan atrasos en estos pagos.
“Eso básicamente lo que hace es que las empresas se tienen que salir a endeudar en la banca comercial y se termina incrementando el precio al usuario”, dijo.
También existen desafíos en materia regulatoria. Vélez señaló que la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG) debería revisar si las normas y regulaciones vigentes responden a la realidad actual del mercado.
Fuente: Valora Analitik
